Guide 2026-10-14 · 6 min

Bandeja o tubo eléctrico: cómo elegir en tu instalación

Guía para decidir entre bandeja abierta y tubo según el entorno, la protección exigida, la agrupación de cables y el mantenimiento futuro.

Autor: Equipo GorkyCAD

Por qué la canalización condiciona el resultado

Bandeja y tubo no son dos maneras de hacer lo mismo con distinta estética. La bandeja sostiene los cables sobre una superficie apoyada o suspendida y deja el haz entero a la vista; el tubo los envuelve por dentro y los separa del entorno. De esa elección dependen la capacidad de corriente real del circuito, el esfuerzo de montaje, la protección frente a golpes y humedad y, sobre todo, lo que costará ampliar la instalación dentro de unos años.

La referencia de proyecto es IEC 60364-5-52, que recoge la selección e instalación de los sistemas de cableado. La norma no impone una solución única: obliga a justificar que la canalización elegida encaja con el lugar, con el tipo de cable y con la agrupación prevista. Una decisión sin esa justificación es una decisión que el revisor va a devolver.

Antes de mirar catálogos conviene responder tres preguntas: dónde va instalado el tramo, cuántos cables van a viajar juntos y quién va a intervenir esa instalación después —el montador, el equipo de mantenimiento o nadie—. Con esas respuestas, la mitad de las opciones ya se descartan.

El entorno manda antes que la estética

El sitio decide casi siempre. Un tramo en pasillo técnico seco aguanta una bandeja abierta de chapa electrochapada; ese mismo tramo en un garaje con tránsito de carretillas necesita tubo o bandeja con cubierta y una resistencia al impacto definida. Repasa los casos habituales:

  • Interior seco: vale cualquier sistema; se prioriza el acceso y la velocidad de montaje.
  • Humedad o salpicaduras: tubo estanco o bandeja cerrada, con acoplos estancos y cables aptos para el grado de protección del punto.
  • Exterior: material resistente a los rayos UV, protección frente a la corrosión y juntas orientadas hacia abajo para que no entre agua.
  • Riesgo mecánico: tubo metálico o bandeja protegida; aquí es donde se mira el grado de resistencia al impacto.
  • Empotrado o bajo cubierta: sistema rígido con protección frente a la presión y a la entrada de agua.
  • Atmósfera agresiva: lavado industrial, ambiente salino o químico exige material específico y revisión de compatibilidad.

Las carcasas se describen con el grado IP, que indica protección contra sólidos y líquidos, y con el grado IK de resistencia al impacto, definido en IEC 62262: IK08 corresponde a 5 J de energía de impacto e IK10 a 20 J. En un pasillo de taller esa cifra es la que decide si el tubo aguanta el golpe de un carrito o hay que subir de categoría.

Bandeja abierta: dónde rinde mejor

La bandeja abierta gana cuando pesa más el acceso que la protección total. Sus ventajas aparecen una y otra vez en instalaciones técnicas:

  • Mejor disipación: el aire rodea el haz por todos los lados, así que la temperatura de trabajo sube menos que en un tubo cerrado con el mismo llenado.
  • Ampliación inmediata: añadir un circuito no obliga a abrir la instalación; basta con tender el cable nuevo y fijarlo al soporte.
  • Montaje rápido: menos uniones, radios de curvatura controlados y accesorios de derivación que evitan cortes innecesarios.
  • Lectura directa: se identifica un tramo sin desmontar nada, lo que acorta el diagnóstico de averías.

También tiene límites claros. Necesita apoyos a distancia regulada, acumula polvo y suciedad, queda expuesta al contacto y obliga a tender el haz en capas cuando conviven cables de potencia y de señal. En zonas con salpicaduras o con limpieza a presión no es la solución adecuada.

Tubo: cuándo es la elección correcta

El tubo aísla el cable del ambiente: polvo, humedad, impactos, roedores y contacto accidental. Es la opción habitual en obra, en instalaciones empotradas, en cubiertas técnicas con riesgo de goteo y en cualquier punto donde el cable no pueda quedar a la vista.

  • Protección mecánica continua, con transiciones y roscas en cada punto de paso y cajas de derivación bien cerradas.
  • Superficie lisa: en cocinas industriales, laboratorios y locales con lavado se limpia y no retiene suciedad.
  • Encaje con el empotrado: el mismo conducto recoge caja y cable en la obra.
  • Estanqueidad: con acoplos y prensaestopas se llega al grado de protección que exige el punto.

La contrapartida está en el montaje y en el futuro. Hay que calcular el diámetro, cortar, roscar y tender los conductos antes de pasar los cables, y cada ampliación posterior obliga a enhebrar un tramo nuevo. En instalaciones que van a crecer, esa diferencia de mantenimiento suele pesar más que el precio del material.

Comparación rápida: bandeja frente a tubo

La tabla resume las decisiones que aparecen una y otra vez en la revisión de un proyecto:

CriterioBandeja abiertaTubo
Acceso a los cablesTotal, sin desmontarRequiere abrir el conducto
Disipación del calorAlta, haz ventiladoMenor, ambiente confinado
Protección mecánicaMedia, según cubiertaAlta en toda la longitud
Humedad y polvoExpuesta o con cubiertaAislada por defecto
Ampliación futuraRápida y sencillaExige enhebrar cable nuevo
MontajeApoyos y soportesCorte, roscado y uniones
Uso típicoTécnicos, pasillos, plantasObra, suelo, zonas húmedas

Lo habitual es combinarlas: bandeja en la distribución general y tubo en los tramos expuestos, en las bajadas a toma de corriente y en todo lo que pisa el suelo.

Llenado, agrupación y corriente admisible

Elegir el sistema es solo la mitad del trabajo. IEC 60364-5-52 aporta tablas para dimensionar el tubo según el número y la sección de los conductores que van a pasar por él. Como regla práctica de proyecto, muchos fabricantes recomiendan no superar el 40 % del área interna cuando viajan varios cables: dejar espacio evita el apretón, el sobrecalentamiento localizado y la dificultad de paso al instalar.

La agrupación sí cambia los números. Varios circuitos juntos suben la temperatura del conjunto y bajan la corriente admisible de cada conductor. En bandeja abierta esa penalización es menor que en tubo cerrado, pero no desaparece, y un cálculo hecho para un tramo suelto no sirve para el tramo agrupado.

Para comprobar un conducto concreto está la calculadora de llenado de tubo, y la guía de sección de cable explica cómo corregir la corriente admisible por agrupación y temperatura de ambiente. Conviene separar además los circuitos sensibles de los de potencia: dentro de la misma bandeja, un apantallado correcto y una disposición en capas evitan que los cables de fuerza introduzcan ruido en los de control.

Si el punto de partida es la demanda real de la instalación, el cálculo de la carga eléctrica entrega la intensidad de cálculo que después hay que traducir en sección, número de cables por tramo y tamaño de canalización.

Puesta a tierra, continuidad y errores típicos

Los elementos metálicos de la canalización forman parte de la protección. IEC 60364-5-54 exige que bandejas y tubos metálicos mantengan la continuidad conductora y estén puestos a tierra: bornes de derivación accesibles, uniones atornilladas con contacto en zona sin pintura y nada de depender de una simple pletina de paso cuando hay acoplos aislantes en la línea.

Los fallos que se repiten en las revisiones son siempre parecidos: tubo instalado en zona de impacto sin protección adicional, bandeja cargada hasta el tope sin separar en capas, potencia y datos en el mismo haz sin aislamiento, curvas con radio demasiado estrejo, falta de apoyos en los vanos largos y canalización metálica sin continuidad después de un tramo de material plástico.

Resolverlo es cuestión de decidir el sistema por tramos, no por instalación entera, y de dejar escrito el criterio en la memoria del proyecto. Así, quien recoja la obra sabe por qué hay tubo aquí y bandeja allí.

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Preguntas frecuentes

¿Se pueden mezclar bandeja y tubo en la misma instalación?

Sí, y es lo habitual. La bandeja distribuye en la zona general y el tubo protege los tramos expuestos, húmedos o en suelo. Lo importante es dejar el criterio justificado en la memoria y resolver bien las transiciones entre sistemas.

¿Qué llenado máximo se admite en un tubo?

IEC 60364-5-52 dimensiona el tubo según el número y la sección de los conductores. Como regla práctica de proyecto, muchos fabricantes no recomiendan superar el 40 % del área interna cuando viajan varios cables juntos.

¿La bandeja reduce la capacidad de corriente del cable?

El factor que manda es la agrupación: cuantos más circuitos juntos, menor corriente admisible. La bandeja abierta ventila mejor que el tubo cerrado, así que su penalización por calor suele ser menor, pero debe recalcularse en cada tramo.

¿Hay que poner a tierra una bandeja metálica?

Sí. La continuidad y la puesta a tierra de bandejas y tubos metálicos las exige IEC 60364-5-54, con derivaciones accesibles y uniones que no dependan de piezas aislantes.

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