Tutorial 2026-10-14 · 6 min

Cómo comprobar la selectividad entre magnetotérmicos

Aprende a coordinar los magnetotérmicos de un cuadro para que, ante un defecto, se desconecte únicamente el circuito afectado.

Autor: Equipo GorkyCAD

Qué significa selectividad

La selectividad, o discriminación, es la propiedad de un sistema de protecciones por la que ante una sobrecarga o un cortocircuito actúa solo el automático más cercano al defecto. Los de cabecera permanecen cerrados y el resto de la instalación sigue funcionando.

En la práctica, que un magnetotérmico de un circuito no dispare no es un detalle: significa que un fallo en la cocina no deja sin luz al salón ni interrumpe el trabajo de una oficina entera. La selectividad se diseña en el cuadro, no se improvisa en la obra.

Se distinguen dos mecanismos complementarios: la selectividad por corriente, que se resuelve con calibres y curvas bien elegidos, y la selectividad por energía, que depende de la curva tiempo-corriente de cada aparato. Un cuadro bien coordinado cumple al menos uno de los dos en cada nivel.

Por qué conviene comprobarla antes de montar

Sin selectividad, un defecto en cualquier punto puede saltar el general y vaciar el cuadro completo. Eso obliga a cortar todo el suministro para localizar la avería y, en instalaciones con equipos sensibles, provoca paradas que no estaban previstas.

Comprobar la coordinación es rápido y aporta tres beneficios concretos:

  • El servicio se mantiene en el mayor número de circuitos posibles ante un defecto localizado.
  • La protección contra incendios y sobrecalentamientos sigue garantizada, porque cada nivel actúa dentro de su rango.
  • El cuadro queda documentado: al ampliarlo en el futuro se sabe qué combinaciones siguen siendo válidas.

La comprobación forma parte del proyecto eléctrico y suele resumirse en una tabla o en el cuadro de selectividad del fabricante.

Selectividad por corriente: calibres y curvas

Es el mecanismo más sencillo: si el automático de cabecera soporta sin disparar la corriente que ya hace saltar el del circuito, solo actúa el inferior. La regla práctica habitual es que el calibre de cabecera sea al menos el doble que el del circuito protegido, respetando además la curva de disparo.

Las curvas definen el rango de la sección magnética, es decir, la corriente a la que el automático dispara de inmediato. Según IEC 60898:

CurvaRango de disparo magnéticoUso habitual
B3–5 × InIluminación y circuitos de tomas sin cargas de arranque
C5–10 × InCircuitos generales de la vivienda y la oficina
D10–20 × InMotores, transformadores y equipos de arranque brusco

Combinar una curva más lenta arriba (C) con una más rápida abajo (B) mejora la discriminación sin tocar los calibres. En general, la selectividad por corriente basta cuando el múltiplo entre niveles es suficiente y las corrientes de defecto no son extremas.

Selectividad por energía: la curva tiempo-corriente

En cortocircuitos de alta intensidad los dos automáticos reciben la misma corriente durante los primeros milisegundos. Ahí la selectividad depende de la energía que cada aparato tolera antes de abrir, expresada por su integral I²t.

Un automático de cabecera con cámara de extinción y mayor masa térmica tarda más en abrir que uno pequeño de circuito. Ese retardo, medido en el laboratorio y publicado en la curva tiempo-corriente, permite que el inferior limpie el arco primero. La comprobación se hace con los cuadros de selectividad del fabricante: se localiza la corriente de cortocircuito prevista en el punto y se verifica que exista discriminación para ese valor.

Es por ello que, en instalaciones con corriente de cortocircuito elevada cerca del transformador, conviene elegir aparatos con capacidad de ruptura (Icn) adecuada antes incluso de mirar la selectividad. La calculadora de cortocircuito sirve para estimar esa corriente en el origen del cuadro.

Cascada con diferenciales y protecciones superiores

El diferencial de cabecera también debe coordinarse con los magnetotérmicos: ante un cortocircuito, el diferencial no debe abrir antes de que el automático del circuito limpie el defecto. Por eso el diferencial general se sitúa detrás de los automáticos de entrada y se comprueba con el mismo criterio de cascada.

Cuando un cuadro se alimenta de otro, el nivel superior se coordina con el inferior siguiendo la misma lógica: más calibre, curva más lenta y capacidad de ruptura igual o mayor. Si el cuadro aguas arriba no se puede tocar —por ejemplo, la acometida de un edificio ya instalada—, la coordinación se resuelve dentro del cuadro propio eligiendo aparatos con mayor retardo de apertura en la cabecera.

Un esquema típico de tres niveles es:

  1. Centro de transformación o protecciones de la línea.
  2. Automático general del edificio (por ejemplo 63 A, curva C).
  3. Automáticos de cuadro y circuitos (32 A y 16 A), coordinados por corriente y energía.

La herramienta de selectividad permite contrastar combinaciones de calibres sin montar nada.

Procedimiento paso a paso

Para revisar un cuadro completo, sigue este orden de trabajo:

  1. Levanta el esquema unifilar con todos los niveles de protección, de mayor a menor.
  2. Anota el calibre y la curva de cada aparato, junto con su capacidad de ruptura.
  3. Comprueba entre vecinos directos que el calibre superior sea al menos el doble del inferior y que la curva sea igual o más lenta.
  4. Estima la corriente de cortocircuito en cada punto y verifica con los cuadros de selectividad que existe discriminación por energía.
  5. Repite el análisis nivel por nivel hasta el origen y deja el resultado en la memoria del proyecto.

Ejemplo resuelto y errores frecuentes

En un cuadro de vivienda con general de 32 A en curva C y circuitos de 16 A en curva B, la regla del doble se cumple y las curvas se ordenan correctamente. Ante un cortocircuito de 3 kA en un circuito de 16 A, el automático de 16 A en curva B abre entre 3 y 5 veces su calibre —entre 48 y 80 A—, mientras el de 32 A en curva C no entra en su umbral magnético hasta 160 A: la selectividad por corriente está garantizada y la cocina se queda sin un circuito, pero el resto del cuadro sigue en servicio.

Errores frecuentes: poner calibres iguales en cabecera y ramal, mezclar curvas D arriba con curvas C abajo sin comprobar, olvidar el diferencial de la cascada y descartar la capacidad de ruptura cuando la corriente de cortocircuito es alta.

GorkyCAD Pro permite dibujar el cuadro, asignar cada protección y generar la documentación del proyecto desde el mismo modelo, con los cálculos eléctricos integrados.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre selectividad por corriente y por energía?

Por corriente actúan los calibres y curvas: el superior no dispara mientras el inferior sí lo hace. Por energía se apoya en el retardo I²t del aparato superior en cortocircuitos.

¿Es obligatorio tener selectividad en un cuadro?

No siempre lo exige la norma, pero sí se recomienda cuando la continuidad de servicio importa: viviendas, oficinas, comercios e instalaciones con equipos sensibles.

¿Puedo mejorarla cambiando solo las curvas?

A menudo sí. Subir la curva de cabecera o bajar la del circuito mejora la discriminación sin tocar los calibres, siempre que las cargas lo admitan.

¿Qué ocurre si fallan a la vez los dos niveles?

Si no hay selectividad, abrirá el automático de cabecera y se quedará sin servicio todo el cuadro protegido por él. Ese es el escenario que la coordinación busca evitar.

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